
Me costó mucho volver a querer. Tenía el corazón cansado de tantas derrotas, aún con fisuras a pesar de las tiritas. Pero te conocí a ti. Sonriente, amable, divertido, comprensivo y cercano. Me enamoré, lo confieso. Y confié en ti, en tus palabras, en tus caricias.
Y me fallaste.

No hay comentarios:
Publicar un comentario